Esto es un hecho: una barba con canas avejenta MUCHO. Pues aféitate la barba, me diréis. Pues no, porque con la cara redondota que tengo parezco una hogaza de pan.
A partir de los 45, esos pelillos blancos que salpicaban la barba de manera casual pasan a ser manchurrones que te hacen parecer un híbrido de El Hombre Lobo con el Papuchi de LQSA. Y si le diera a todo por tener un color unificado vale, pero es que no, salen por zonas y es horrendísimo.
Ya sé que a vuestros novios esto no les hace falta porque son todos jovencísimos y guapísimos pero yo ME TIÑO LA BARBA.
¡¡¡Aaaaarrrrghhhh!!! Ya estoy oyendo los gritos. Recuerdo cuando se lo dije a mis compañeras del gym: ¿pero por qué? ¡con lo elegante y distinguido que es un hombre canoso!, me decían. NO. ¡Cuánto daño hizo Pretty Woman! Es distinguido si eres Richard Gere o estás tan bueno que no se nota. Y además, qué narices, ¡si vosotras sois todas rubias a partir de los 40!, les solté.
Pues hoy van unos consejillos para teñirse la barba y no parecer que llevas un gato muerto debajo de la nariz.
1. Elegir un tinte de señora. Esto parece una perogrullez y seguro que todos los influencers que seguís dicen lo contrario, pero los cosméticos hacen LO MISMO en las mujeres que en los hombres y son mucho (pero mucho) más baratos los de mujer.
2. Elegir un tinte reutilizable, no de esos que una vez abiertos hay que gastarlos entero. No voy a poner marcas, pero el mejor es la traducción al inglés de Sensaciones de Color.
3. Elegir un color CLARO. Fundamental. Sea cual sea tu color de pelo (a no ser que sea negro negro carbón, claro). Es un básico. Si eres moreno, elige castaño claro. Si castaño, rubio oscuro. Si castaño claro, rubio. Si no lo haces queda super cantoso. Aparte, la barba crece cada día un poquito y no hay nada más feo que una barba negra negroide con un filo blanco en la parte superior.
4. Ojo con los matices ”creativos”: si en la caja pone “dorado” o “caramelo” vade retro Satanás. Tú no quieres que parezca que has metido la cara en un bol de zanahoria rallada. Sin embargo el “ceniza” es bienvenido, porque deja una tonalidad mate.
5. Haz la prueba de la alergia. BÁSICO Y OBLIGATORIO. Un día antes te pones un poco de producto en la muñeca y ves si se te irrita. En serio, te vas a echar un potingue químico en la cara. Si te da una reacción anafiláctica te puede obstruir la respiración. No es broma, tengo un amigo al que tuvieron que llevar a urgencias.
6. Recorta tu barba justo antes de teñirla.
7. Y ya por último haz prueba de tiempos para ver cómo te queda. Churri que tiene el pelo fino con 10 minutos está listo, yo si no estoy un mínimo de 20 no me coge. Nada más teñirte pareces un GeyperMan (como sois muy jóvenes no sabéis lo que es eso), pero al día siguiente va clareando.
8. Prueba otros colores, otras marcas (siempre, siempre prueba de la alergia), yo he descubierto el rubio oscuro ceniza sin amoniaco del supermercado más popular de España y es el que más me gusta.
A mí un teñido de barba me dura unos diez días. Pongamos que si me lo hago un viernes me da para ese fin de semana y el siguiente, y luego ya me la retoco al otro viernes, o sea que me pinto cada 15 días, aprox. Aparte cuando aparecen las canas quedan tantas tonalidades en mi barba que parece medianamente natural.
Y ahí nos ves a los churris con un emplasto en la cara la tarde de antes de la boda en el hotel, que estábamos de foto.