Lo que más caracteriza a este estilo es el protocolo, la elegancia y la sofisticación. Un estilo tradicional con presencia de lo antiguo y donde predominan colores claros como blancos, nude, cremas o empolvados a los que se les pueden agregar toques de tonos más vibrantes o protagonistas como el granate o el azul o, incluso, metálicos o dorados.
Para crear estos ambiente monocromáticos y armónicos se suele recurrir al uso de candelabros, velas, estructuras de metal o de vidrio y la porcelana. Se recurre a espacios amplios de paredes y techos decorados con molduras que son de por sí clásicos, pero muy elegantes. La presencia de flores aquí es fundamental, ya sea en la ceremonia o en el lugar de celebración. Hay que jugar con grandes volúmenes y alturas, pero nunca llegar a sobrecargar demasiado.
En este estilo predominan los tonos claros como rosas, beiges, tonos pastel, amarillos, verde Mint… Las flores son muy protagonistas, incluso en los estampados y en la papelería. Los candelabros, las lámparas de cristal, velas, mesas largas corridas y las pampas son los elementos de decoración más solicitados.
Crear ambientes parisinos o de cálidas noches de verano acogedoras es la magia de este estilo. Suavidad, delicadeza e intimidad son las principales características de este estilo.

Como su propio nombre indica, lo característico de este estilo es la belleza del pasado. Objetos antiguos como maletas, muebles, sillas tapizadas, manteles, tocadiscos, radios antiguas, libros, vajillas antiguas… Es un estilo de por sí romántico que combina con texturas, estampados florales y envejecidos cuidados, elementos metálicos y vidrio.
Una decoración floral sofisticada con mucho verde y colores vibrantes completará una decoración muy protagonista. Los tonos pastel también combinan muy bien aquí.

Este estilo es tendencia en los últimos años. Podría confundirse con un estilo romántico o incluso vintage, pero con toques naturales. El verde es un gran protagonista para los arreglos florales y el ramo de novia, junto a flores como las rosas y colores estrella como azules y rosas en tonos pastel con bases de blanco. Velas, jarrones antiguos, cortinas, porcelana y encajes conseguirán una decoración propia de las casas antiguas de campo inglesas.

5 INDUSTRIAL
Este estilo es sobre todo urbano. Respira de la ciudad, de su ritmo frenético, pero detiene el tiempo en espacios con vida propia: antiguas fábricas, almacenes, estaciones de tren, galerías de arte o lofts. Se caracterizan por tener ladrillos vistos, vigas de hormigón o acero y por ser muy diáfanos. Este estilo es el rey de los más modernos, mezclando minimalismo o cualquier otro estilo. Veremos madera, metal, sofás Chester, tiras de bombillas, rótulos luminosos, velas o focos.
Las paletas de colores aquí son infinitas, pero si lo que buscas es un estilo industrial y elegante introduce el negro o el dorado. En cuanto a las flores, lo importante es no sobrecargar. Para las mesas quedará genial mucho verde y algunas flores vistosas de colores neutros o de la paleta elegida. 
6 RÚSTICO
Es un estilo fresco, natural, con mucho verde y luz. Las mesas sin vestir de madera son perfectas, así como las sillas. Las flores silvestres y de colores quedarán perfectas con detalles de mimbre y telas. Los colores ideales como protagonistas son los cálidos como los anaranjados, amarillos o granates. Los adornos colgantes, las botellas convertidas en jarrones, los palets y las cajas de frutas completarán esta decoración con un concepto natural y rústico.
7 BOHO
Desde 2019 viene pegando fuerte este estilo con influencia hippie, étnica y bohemia. Los macramés se han vuelto casi imprescindibles es bodas de este estilo. La presencia del verde está muy marcada por sus aires naturales y románticos y que se pueden combinar con flores vistosas y coloridas o mantener tonos neutros. Las alfombras, el mimbre, diferentes texturas y materiales están presentes en las bodas estilo boho.

8 TROPICAL
Si os casáis en verano o incluso primavera podéis crear un oasis nupcial en cualquier rincón de la ciudad. Combinaciones de mimbre, metal o madera junto con plantas tropicales como palmeras harán que os teletransportéis al caribe. Las frutas quedan muy bien en la decoración, ya que existen de muchos colores vivos, que es lo que alegra este estilo. ¡Rosas, rojos, amarillos y mucho verde!

9 MODERNA
Este estilo propiamente dicho es más bien una línea que combina con otros estilos. Cuando decoramos una boda moderna, invertimos en sencillez y armonía. El orden como protagonista con líneas rectas y puras representadas en elementos de madera, acero o latón. Los colores claros contrastados con otros medios y oscuros para las flores, pero junto a mucho verde, ya que aporta un aire fresco. El gris en sus tonos medios y más claros es lo más y combina con casi cualquier otro color.
10 MINIMALISTA
Derivada del moderno, pero siguiendo la filosofía del “menos es más”. Los espacios son fundamentales y la decoración la justa, pero con estilo. Candelabros estilizados, invitaciones sobrias, colores neutros y acabados lisos serán todo un acierto. La flores casi solitarias aportarán delicadeza a las mesas.