Todas queremos estar radiantes en nuestra boda y aunque el vestido suele ser la estrella de nuestro look y al que destinamos más atención, también es importante cuidar el resto de accesorios, como los zapatos, las joyas, el peinado y por supuesto el maquillaje.

La mayoría preferimos recurrir a una maquilladora profesional, aunque también hay quien opta por maquillarse a sí misma. En ambos casos resulta imprescindible realizar una o varias pruebas antes de gran día. La razón es sencilla: las pruebas nos permiten experimentar y comprobar lo que nos favorece, nos ayudan a decidir y nos permiten conocer de antemano el resultado y tenerlo todo bajo control. De ese modo el día de la boda estaremos más tranquilas y evitaremos improvisaciones y sorpresas desagradables, como que un producto nos dé alergia, ya sólo nos quedará disfrutar mientras nos ponen guapas. Además, el día de la prueba podemos comprobar cuánto tiempo nos dura el maquillaje y tomar medidas si fuese necesario. Otra razón para realizar la prueba de maquillaje (y cualquier prueba en general) es que muchas veces tenemos una idea en nuestra cabeza y a la hora de realizarla no es como esperábamos, en ese caso la prueba sirve para despejar dudas y cambiar de estrategia.

¿Y qué maquillaje elegir? La mayoría de las novias optan por algo muy natural, dando protagonismo a los tonos nude, tierra o rosados, pero hay más factores que debemos tener en cuenta a la hora de elegir el maquillaje: el estilo de la novia, el peinado, si llevamos algo de color en el pelo, los pendientes o el vestido, incluso el ramo o el color de uñas también pueden influir en la elección de las tonalidades para que el maquillaje vaya acorde y nada desentone. Se trata de pensar en el look de forma global para conseguir un resultado perfecto.

El día de la prueba la maquilladora probará diferentes tonalidades de sombras para ver qué nos favorece más según la forma y el color de los ojos, buscará un colorete perfecto, un iluminador que quede natural… La maquilladora irá anotando todos los productos, tonalidades y forma del maquillaje en un boceto para tenerlo todo súper claro el día de la boda. También nos podrá dar consejos para cuidarnos la piel y ayudarnos con nuestra rutina facial.

CONSEJOS:
-Ser realistas, ojo con las fotos de maquillajes que buscamos en internet y revistas, están bien como fuente de inspiración, pero cada rostro es diferente y lo que favorece a unas no sienta tan bien a otras, es mejor ir con la mente abierta y dejarse asesorar por la maquilladora, ella sabrá captar nuestra idea y llevarla a nuestro rostro potenciando nuestras propias facciones. Y sobre todo recordad que es muy importante no verse "disfrazada" y sentir que somos nosotras mismas.
-El día de la prueba es bueno ir acompañada de alguien de confianza para que te ayude a decidir, igual que con el vestido. Procura llevar también algo blanco o de color claro en la parte de arriba para ver mejor el efecto en nuestra piel. Si además hacemos coincidir la prueba de maquillaje y la de peinado, mejor que mejor, así veremos el efecto en conjunto.

-En cuanto al tiempo de antelación, quienes saben de esto apuntan que lo ideal es hacer la prueba 1-2 meses antes de la boda para que el resultado sea lo más fiable posible y para tenerlo fresco en la memoria, aunque no está de más consultar con la maquilladora o la esteticista 4-6 meses antes por si nos aconsejan realizar algún tratamiento para la piel.
Espero que estos consejos os parezcan tan útiles como a mí ☺️