Hoy hablo de la maravillosa preboda que tuvimos el día antes de la ceremonia.
Era obligado: si haces que la gente viaje tan lejos hay que ofrecerles algo la tarde del día anterior aunque, tal como les avisamos en nuestro supercómic : Ojo, es un picoteo, no una cena. Porque la verdad no las teníamos todas con nosotros y pensábamos que se nos iban a quedar con hambre. Pero como era a las 8 de la tarde y duraba una hora, perfecto para quien quisiera luego ir a recenar.
En la terraza Sky Bar del Hotel Cervantes servimos lo que ranciamente se llama "un vino español", es decir, refrescos, vino y cerveza con canapés. El lugar es precioso, vistas privilegiadas al mar y la hora mágica, justo a la puesta del sol.


Tuvimos que negociar y regatear el precio y al final quedamos en que además de los canapés se pusiera una estación de tacos:

Éxito total. Había algunos preparados y luego ya tortitas y relleno para montarse uno su propio taco. Nadie se quedó con hambre, nos pusimos todos como el quico. Y éramos 80 personas (Oh, sí, ¿adivináis? faltaba casi toda mi familia).
Cuando terminó el servicio ya casi todos nos quedamos y pedimos copas y cócteles en el bar. Además, el propio hotel tiene un DJ en la terraza con música muy "para todos los públicos" (hay que considerar que en octubre casi todos los huéspedes son extranjeros y tirando a mayorcitos).
El Dj nos dijo que "no ponía reguetón" pero le pedí la de Titi me preguntó de Bad Bunny porque es la que bailo siempre con un chico que vino en silla de ruedas, y accedió. Terminamos montando un baile y fiestón tremendo entre nosotros, los guiris y los que se acercaban porque habían visto mucha marcha desde la calle. A destacar la cara de alucine del sector más joven... bueno, de todos los sectores que no fueran indiesmásdecuarenta, porque los amiguis nos pidieron "La Boda", de Astrud con todos gritándonos "NO OS CASÉIS, NO OS CASÉIS, VÁMONOS A TOMAR ALGO".
Terminamos sobre medianoche y luego ya los que aguantamos nos fuimos al bar El 12 a tomar más copillas y los más prendas terminaron en un antro de drags (nosotros no que teníamos mucho que hacer el día siguiente y no quería tener unas bolsas en los ojos y un careto mode infanta cristina en su boda).
Pero este post no iba de alcohol ni eventos, no. Sino de moda.
El dress code de la preboda era "Fantasía" y el de la boda "Fabulosas". La tagline era "No hay novia a la que eclipsar, ven fabulosa". Como todo era muy críptico y poco claro, evidentemente vinieron todos como quisieron, mezclaron los días y las tendencias, pero es justo destacar algunos modelos. (básicamente de los que tengo fotos)
¿Os acordáis de las chaquetas para la preboda ?
Pues creo que sólo Alina acertó, porque mi chaqueta era la de explosión de paramecios y flores y la del churri la de funda de cojín fallera.
Y ya pongo fotos con cara porque hemos puesto la reseña de la boda en la web así que le he pedido permiso y punch.
Él pajarita borgoña y yo rosa puñeta. Él pantalón serio negro y zapatones. Yo vaqueros y tenis inmaculadamente blancas.

Aquí con nuestro amigo el cantante de la ceremonia, luciendo una camisa negra con flores y transparencias. Ya no hay moral.

Miss Paris fue la única que entendió el concepto "Fabulosa" con ese modelazo y ese turbante. Llevaba además unas gafas de sol enormes redondas color carey. Las perlas, ¡las perlas!

Mari optó por el traje de flamenca enseñando pierna que ni Norma Duval. Es una pena pero no tengo más fotos suyas de esa noche.

El sector masculino "familia de churri" iban todos a juego en su estilismo "Armando Rampas y Croché".
A mi madre le hizo muchísima gracia.

Nuria, con su hombro al aire, siempre va elegantísima.

Mis zumberas favoritas (las compis del gym de zumba, no es que estén zumbadas, que también).

Sergio y Óscar se conocieron en casa en una de nuestras fiestas de navidad y llevan juntos desde entonces (9 años). Impecables con su chaqueta esmoquin de terciopelo dorado.

Y había mucho más, pero creo que es lo más destacable.
Bueno, sí. ¡el camarero de ojos azules!
Y no digo nada, pero al día siguiente yendo el churri y yo en bañador por el paseo marítimo una pareja nos gritó: VIVAN LOS NOVIOS.