En nuestro caso, el orden de importancia ha sido un poco peculiar: primero acoté un rango de fechas que nos venían mejor, ya que suelo acomodar en la medida de lo posible toda mi vida alrededor de mi ciclo menstrual.
Luego seleccionamos el fotógrafo-videógrafo, ya que era muy importante esta persona, y dentro del rango establecido tenía un día disponible.
Eso nos permitió cerrar la fecha, y a partir de ahí visitamos lugares disponibles para esa fecha que nos propuso la Wedding Planner teniendo en cuenta nuestros gustos...
Así cerramos el sitio de boda.
De modo que lo que hicimos a continuación... Fue por un lado ir explorando música para la boda, y luego acudir un día por gusto a que nos guiasen en una agencia de viaje.
Lo único que desde el sitio de boda hemos cerrado ha sido elegir vestido por mi parte.
¿Qué hay de ustedes?