Buenos días comu, este debate creo que no va a caer bien a mucha gente, pero después de algún debate muy intensito ayer he estado charlando con mi psicóloga y me ha comentado un par de cosas que me han parecido muy interesantes y quizá a alguien le puedan servir.
Me ha comentado que entre colegas hablan y se han encontrado en muchas novias lo que llaman el "efecto 2020", gente que ha tenido que aplazar su fecha en numerosas ocasiones y esperar mucho más de lo previsto. Pasas por el doloroso proceso de posponer creandote ilusiones y diciéndote que la espera va a valer la pena para que todo sea perfecto, se crean altas expectativas y se idealiza la boda. El problema viene cuando se va acercando la fecha y nos va sacudiendo la realidad... Problemas, gente que se cae, cosas que salen mal, la vida misma... NOVIAS PREPANDEMIA, no os encontrasteis con ningún obstáculo antes del día B? Nos creemos que el covid es nuestro único enemigo, y aplazar una boda 4 años para que sea como hemos soñado es una utopía, porque la realidad nunca va a ser como hemos soñado. También me ha dicho que las parejas que más aplazan (lo siento para las que se den por aludidas solo comparto lo que me ha dicho mi psicóloga) suelen tener un perfil "cobarde", que evitan los problemas, y ante las adversidades huyen en lugar de buscar soluciones. Por último, también me ha dicho que a la hora de aplazar reflexionemos sobre los invitados. Nosotros por nuestra boda movemos cielo y tierra, pero desde el punto de vista del invitado una boda que te cambian de fecha hasta 5 y 6 veces es un hastío. No sé percibe ni planea con ilusión, hasta se duda de si es real y finalmente los novios se van a decidir por casarse. Y el problema de esto es que los novios solemos volvernos muy egocéntricos y si nuestros invitados muestran falta de interés, nos duele y nos afecta, pero quizá esa falta de interés a veces la provocamos nosotros. Cuando aplazamos una boda por sexta vez parece que los primeros que no tenemos interés en casarnos somos nosotros.
La conversación fue sobre si merecía la pena aplazar por X motivos no vitales. Yo le dije "jo es que después de esperar más de 2 años que al final se me quede la boda descafeinada..." y ella me dijo "pues imagínate qué desesperación si te pasa dentro de 3" A mí personalmente esta reflexión me ha ayudado mucho y la dejo aquí con todo el respeto y la buena intención del mundo. Por supuesto no sé adapta a todos los casos y todas las circunstancias, cada pareja es un mundo y hay gente que la suma de muchas circunstancias se lo pone muy difícil, lo sé. Esto no es para juzgar a nadie y espero no herir sensibilidades pero quizá sí ayudar a algunos ojos a abrirse. Hay que adaptarse, la vida cambia y no podemos vivir en pausa. Con todo mi cariño, Resiliencia ✨