Son personalizados, el mío de platino con diamante y el de mi chico de oro mate.
Tenía el dilema que no me gusta el oro amarillo, pero he tenido muy mala experiencia con el oro blanco, así que tras buscar alternativas descubrimos Staring. Nos atendieron de maravilla en la tienda, me enseñaron los distintos materiales con los que trabajaban y pudimos elegir todo los detalles de nuestros anillos. Los recomiendo 100%.

