Después tanto de organizar como de vivir mi boda, como de ir a muchas otras, hay una cosa de la que me he dado cuenta: no me gustan las bodas en las que al salir siento que estoy igual que cuando entré, que no conozco más a la pareja que al principio de la boda. Para mí era fundamental que la gente que había ido a mi boda sintiera algo más de cercanía con nosotros después de vivirla, y por eso:
- Hicimos un periódico con artículos sobre nuestra historia, una línea temporal, un crucigrama sobre los novios...
- En la ceremonia hablaron nuestros amigos
- Nuestros votos fueron realizados por nosotros, y nos los dijimos delante de todos
- La ceremonia la ofició mi hermana, y contó nuestra historia por encima, como si de un cuento se tratara, y ella fuera la narradora
- Pusimos fotos nuestras entre la comida y la fiesta
- Hicimos un juego antes del baile en el que se incluían preguntas sobre los novios, pruebas relativas a ellos.. y participaron todos los invitados
- Dimos espacio a los invitados para que se conocieran entre ellos.
Hay otras opciones y variantes de las mismas, mil formas de hacerlo... pero desde luego para mí es algo fundamental: salir de la boda sabiendo más anécdotas, cosas personales, historia... de los novios que al entrar.
Y vosotros, ¿qué opináis? ¿Es importante que en la boda quede reflejada vuestra historia, quienes sois y qué os ha llevado hasta ahí?