Hoy traigo capítulo diario de la boda apocalíptica, con drama, suspense y alguna dosis de humor negro:
💐 Ramo desaparecido: el misterio continúa
Desde el viernes, ni rastro del mío ni de su versión definitiva.
Mi novia solo ha visto la versión reducida del suyo y, claro, el proveedor sigue desaparecido como fantasma profesional.
Si alguien tiene consejos de cómo hacer aparecer ramos del más allá, ahora mismo se aceptan. 👻
📞 Estrategia telefónica fallida
Mi novia propone volverse guerrera del teléfono y llamar insistentemente.
Yo estoy en modo “no sé si hacer que aparezca el ramo o tirarme de los pelos”.
Entre la paciencia y la ira telefónica, ya no sé qué emociones tengo… 😵💫
📸 Fotógrafa nivel telenovela
Hoy me llama y me suelta: “¡tienes que estar en ropa interior!” ❄️
Yo: Noviembre. Frío. Sin nada para ponerme encima porque en mi mente las fotos empezaban una vez estaba vestida.
Ella: “Sesión íntima express”.
Resultado: estrés máximo + café infinito + respiración profunda para no entrar en pánico + buscar algo con lo que taparme in extremis. ☕🫣
👗 Misión vestido
Hoy voy a por el vestido.
Preguntas existenciales del día:
– ¿Entraré en él?
– ¿Me dará un infarto antes de probármelo?
– ¿Los nervios me convertirán en globo comestible por comer de más?
Todo apunta a supervivencia extrema.
💭 Estado de ánimo general
– Nervios a flor de piel
– Café + más café
– Ramos desaparecidos y proveedor fantasma
– Fotógrafa que quiere sesión en ropa interior
– Vestido esperándome con ojos de juicio
Moraleja del día: esta semana previa es como un cómic de acción. Cada día trae un nuevo villano, un nuevo obstáculo y yo con tacones intentando sobrevivir.