Y no lo digo yo, lo dijo en 2014 un estudio de la universidad de Emory donde unos sociólogos encontraron una relación directa entre el índice de divorcio con el gasto de la boda. Ahí quedo la cosa, hasta que el año pasado la universidad de Atlanta lo confirmó en un estudio realizado por el área de economía, donde confirma esta relación y explica que se debe a que el estrés financiero que causa la inversión de una boda junto con la necesidad de mantener ese nivel de vida una vez casados causan tensiones en la relación que eventualmente acaban en la ruptura.
Dando datos, una boda cuyo coste sea (a fecha de 2024) superior a 23000$ tiene un 60% de probabilidad de ruptura y que aquellos que han invertido más de 2000$ en los anillos aumenta un 40% ya que es indicativo de poca conexión con la pareja.
¿Habéis visto esta tendencia en vuestros alrededores? Yo me he sorprendido porque de las 2 bodas que he tenido en el último año, la que fue un autentico lujo (en el sentido de caro) se divorciaron a los pocos meses (y de muy malas maneras)
¿Que opináis al respecto de estos estudios?