Por eso el día de mi boda no solo me uno con él, sino también con sus hijos. Por eso en la ceremonia tendrán su momento en el que le daré esos colgantes como símbolo de unión que estarán ya en la mesa. Ellos reconocerán el pi ya que es lo que ambos llevamos tatuados.

Además, en su butaca encontrarán esos peluches que son como les llamamos de forma cariñosa "mis ratoncitos". Mi ratita y mi ratón.