¿Os acordáis de La aventura del traje de novio?
Hoy os cuento cómo terminó todo.
Después de probarnos varios trajes imposibles dimos con el que nos gustó: una chaqueta de color liso con brocado. Azul marino para el churri y verde botella para mí. En las fotos y de lejos se ve como una chaqueta lisa pero si te acercas o le da la luz tiene mucho brillo.
Lo que dijo la de la tienda: es una chaqueta sencilla pero cuando alguien te ve dice "es el novio". Y es lo que queríamos, algo que se viera de fiesta sin ser una mamarrachada. El pantalón es uno negro sencillo para ambos.
Íbamos a ir iguales pero de distinto color.
Por supuesto que dijimos que NO a las horrendas corbatas con nudos recargados y sus alfileres horripilantes de taxidermista coleccionista de mariposas. Pajarita, directamente pajarita.
Mi traje llevaba un chaleco color champán y el suyo uno azul oscuro a juego con la chaqueta.

Muy guapos, muy elegantes pero también excesivamente formales. Como me decía mi mejor amiga: sí, pero no eres tú.
Churri se puso a cambiarnos los colores de las pajaritas en photoshop.

Y finalmente compramos un chaleco rosa clarito para él y otro naranja para mí (que sí es verdad que resultó un poco chillón al final y a mi madre le dio un peperleque cuando me vio).
El resultado...

Y además reaprovechables ya sin chaleco o con los chalecos discretos originales.
Y nos parecemos a los muñequitos de la tarta , que caaasi son iguales pero no, porque nos los hicieron con corbata.


Y punch.