Imagino que esto debe ser algo habitual, pero a 10... ¡DIEZ! días del evento me están volviendo tarumba con los bailes de sitios en las mesas.
Porque si hay algo maravilloso en bodas.net es el organizador de mesas, que es superdivertido.
Lo tenía yo ya todo apañadito, organizadito por sectores, por familias, acomodando a todos en mesas de máximo 11 personas... y hala, empieza la fiesta.
1ª cancelación: una pareja de familiares. Vamos a su casa, nos cuentan que ya tienen el tren, el hotel, ella como loca eligiendo qué vestido ponerse... y a la semana nos dicen que no vienen. Ok, cada uno tiene sus razones para no asistir y no pienso indagar, pero ya me ha dejado coja la mesa Florinda Chico.
2ª cancelación: ésta de ayer mismo. Una sobrina por motivo laboral justificadísimo... Menú ya pagado pero tenemos el margen para comunica el mínimo de comensales justo una semana antes. O sea alivio, pero mesa Josele Román que se queda en nada.
Más: después de colocar a las familias juntas nos dicen que mejor prefieren ir mayores por un lado y pequeños por otro (pequeños me refiero veinte y treintañeros, que en esta boda somos todos unos tarras). Y se me queda un grupo de 12 que no cabe en una mesa. Divino. Hala, a dividir 2 mesas en tres, y una de sólo 5 personas, que queda superdesolador.
Y la última: una prima ya mayor que no quiere ponerse con sus padres, aún más mayores, porque los tiene muy vistos, que la pongamos donde sea. Demencial.
Le he prohibido terminantemente al churri que le diga a nadie más en qué mesa va a estar y con quién. ¡Que se aguanten! Que si no al final vamos a ser 100 sentados en 20 mesas, leche.
¿Tenéis vosotros también estos líos de cancelaciones de última hora y de "yo no me quiero sentar con"?
Talgorro estoy.