La verdad es que siempre fui de no querer velo. Pero ante la insistencia de la asesora me animé a probar uno y he de decir que los vestidos que fui probando adquirían un toque diferente y especial con el velo. Al final no sólo llevé velo, sino que uno largo y no me arrepiento en absoluto
Por ahora soy team sin velo, ya que mi ceremonia es civil y en el mismo lugar del banquete. Pero alomejor cuando me vea con el vestido se me antoja velo.