Me caso en octubre de 2026 y tengo una gran duda que no me deja tranquila.
Si hacemos la boda de mañana, podríamos disfrutar de la comida en los jardines del restaurante ✨ (si el tiempo acompaña), algo que me parece mágico. El único detalle es que la fiesta terminaría temprano, sobre la 1:00 h.
En cambio, si la hacemos de tarde, tendríamos que cenar dentro del salón, pero la fiesta podría alargarse hasta la madrugada 🥂, aprovechando al máximo las horas de barra libre.
Y aquí viene mi dilema:
¿Qué haríais vosotros? ¿“Sacrificar” la comida al aire libre por una fiesta más larga, o priorizar el encanto de celebrar en los jardines aunque dure menos?