Desde las 7:30 de ma mañana que fui a la peluquería con mi madre fue todo genial. Pudimos movernos a San Sebastián para hacer las fotos y son preciosas. Cuando mi chico me vio de novia por primera vez se le iluminó la cara y yo no podía creerme la suerte que tenía de casarme con él.
Al llegar a la iglesía había más gente de la esperada y ya me costó no llorar. Dentro nos dieron más sorpresas y a la salida nos sacamos fotos con todos los que fueron.Nos metimos en el coche para seguir la celebración en casa y al llegar al garage los vecinos de nuestra calle nos tenían otra sorpresa preparada. Increíble. Una vez en casa comimos, bebimos y nos reímos.Un día inolvidable. Los amigos y familiares que no puedieron estar siguieron todo por wedshoots e incluso nos mandaron fotos y vídeos felicitando.
A tod@s los que estáis organizando vuestra boda, mucho ánimo, mantened la ilusión (sé que es difícil) y tranquilos, las bodas en la era covid son tan preciosas como las demás.


